QUERÉTARO, Qro. — El abogado, filósofo político y profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Pedro Salazar, presentó su más reciente libro, Totalitarismo total (Taurus, 2026), durante el Hay Festival de Querétaro, celebrado del 4 al 6 de septiembre. En su obra, el autor sostiene que la inteligencia artificial (IA) no solo transforma la economía y la cultura, sino que está acelerando una concentración de poder que desdibuja las fronteras entre lo económico, lo político y lo ideológico.
Salazar argumenta que la convergencia de estas esferas plantea un desafío crítico para las democracias. El autor destaca que, a diferencia de los sistemas totalitarios del siglo XX, la tecnología actual permite a los Estados una capacidad de espionaje y control sobre la vida privada de los ciudadanos nunca antes vista. "La capacidad actual de manipular las ideas de las personas mediante IA es algo que nunca habíamos imaginado en el pasado", afirmó Salazar durante su intervención.
El académico señaló que la competencia tecnológica entre Estados Unidos y China está normalizando prácticas autoritarias. Sobre el uso de IA en conflictos, Salazar mencionó el caso de la intervención estadounidense en Venezuela para la detención de Nicolás Maduro, utilizando herramientas de Anthropic, así como el uso de drones autónomos en Ucrania. "Lamentablemente, creo que estamos viendo una normalización de estas prácticas", advirtió, subrayando que la responsabilidad última en contextos bélicos recae en el Estado que autoriza el uso de estas armas letales.
Respecto a América Latina, Salazar observa una vulnerabilidad particular debido a la fragilidad institucional. Citó los casos de Nicaragua y El Salvador como ejemplos de una tendencia regional hacia la vigilancia y el control. Asimismo, el autor abordó el concepto de "pleonocracia", advirtiendo que las mayorías políticas pueden volverse tiránicas al alterar las reglas del juego para debilitar contrapesos y derechos fundamentales.
Finalmente, Salazar propone el amor y los vínculos humanos auténticos como un antídoto frente a la lógica totalitaria, alertando sobre el peligro de sustituir estas relaciones por interacciones con sistemas artificiales, los cuales, además de carecer de humanidad, alimentan modelos de negocio basados en la monetización de datos personales.

