La congresista estadounidense Alexandria Ocasio-Cortez atraviesa un momento de alta visibilidad política mientras busca renovar su escaño en las elecciones de medio término de noviembre. Con 37 años próximos a cumplirse y reportes sobre su separación de quien fuera su prometido, la legisladora ha decidido congelar sus óvulos, un proceso que ha compartido abiertamente con sus casi 10 millones de seguidores en Instagram.
El procedimiento, que dura entre 12 y 14 días, fue documentado por la congresista desde mediados de agosto. A través de videos informales, Ocasio-Cortez mostró desde las inyecciones hormonales hasta los efectos físicos del tratamiento, señalando que el costo inicial asciende a 9,000 dólares, sin contar el mantenimiento anual. La demócrata ha enfatizado que la fertilidad es un tema atravesado por cuestiones de clase, privilegios y juicios sociales.
Este fenómeno de preservación de la fertilidad ha ganado relevancia global. En España, la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) reportó que el número de mujeres que optan por la vitrificación se multiplicó por más de treinta entre 2010 y 2023, alcanzando 65,805 ovocitos vitrificados en 2023. Expertas como la doctora Rocío Núñez Calonge, coordinadora del Grupo de Ética de la SEF, advierten que, aunque la visibilidad es positiva, el proceso no garantiza un embrión viable y debe abordarse con información clara, lejos de las promesas del marketing.
Desde la perspectiva política, la decisión de AOC desafía los estándares tradicionales que suelen favorecer a candidatos con vidas familiares convencionales. El debate cobra mayor relevancia en Estados Unidos, donde figuras como el vicepresidente JD Vance han utilizado términos como "childless cat ladies" para descalificar a mujeres sin hijos. Silvia Clavería, politóloga de la Universidad Carlos III, destaca que la congresista está visibilizando una realidad compartida por muchas mujeres, lo cual es posible gracias a la diversidad de perfiles en el poder.
Por su parte, el experto en comunicación política Sergi Santiago califica la estrategia de Ocasio-Cortez como un "acierto total", al lograr conectar con mujeres de diversos espectros ideológicos. Al mostrar su proceso, la congresista proyecta una imagen de modernidad que integra la posibilidad de formar una familia a futuro, manteniendo al mismo tiempo un mensaje de respeto hacia las decisiones reproductivas ajenas.


