CIUDAD DE MÉXICO. — El desempeño de Becle, la compañía detrás de la marca José Cuervo, ha atravesado una etapa de alta complejidad durante los últimos dos años, según analistas del sector. Ariel Méndez, analista bursátil de Grupo Financiero Ve por Más, explica que la industria enfrenta una resaca post-pandemia: tras un auge en el consumo de alcohol, los inventarios quedaron sobreabastecidos justo cuando los consumidores comenzaron a priorizar productos básicos ante un entorno económico menos dinámico.
La trayectoria de este deterioro se observa claramente en los últimos cinco reportes trimestrales. En el segundo trimestre de 2025, el volumen total vendido cayó 4.2% anual. Aunque las ventas netas crecieron 2.8% a 11,462 millones de pesos, a tipo de cambio constante registraron una contracción de 6.4%. Para el tercer trimestre de 2025, la empresa reportó un crecimiento en volumen del 3.7% y una utilidad neta de 4,123 millones de pesos, impulsada por eventos extraordinarios como la venta de b:oost y su participación en LALO Spirits, que sumaron ingresos por 753 millones y ganancias financieras por 2,475 millones de pesos, respectivamente.
Sin embargo, la corrección fue severa al cierre de 2025: en el cuarto trimestre, el volumen total cayó 8.8%, las ventas disminuyeron 14.1% y la utilidad neta bajó 12.1%. La tendencia negativa se profundizó en el primer trimestre de 2026, con una caída del 13.4% en el volumen total y una reducción del 66.5% en la utilidad neta. Estados Unidos y Canadá fueron los mercados más afectados, con desplomes en volumen del 23.8% y ventas del 36.6%, agravados por una transición de distribuidores, especialmente en California.
Para el segundo trimestre de 2026, las ventas bajaron 13.9% y el EBITDA 23.4%, aunque el volumen mostró una ligera mejora. En la Bolsa Mexicana de Valores, la situación ha sido crítica: al cierre de julio de 2026, Becle acumulaba una caída anual del 24.83%, mientras que el S&P/BMV IPC avanzaba 4.09%. Al 31 de julio, la acción cotizaba en 15.56 pesos, lejos del precio objetivo de 19.23 pesos proyectado por el consenso de analistas para el cierre de año.
Aunque Becle mantiene una posición de solvencia con un apalancamiento de 1.1 veces EBITDA, el mercado se mantiene cauteloso. Méndez señala que 2026 será un año de transición y no prevé un rebote inmediato, estimando que la recuperación podría ser más visible hacia 2027, una vez que se estabilice la red de distribución y mejoren los volúmenes de venta.


