CIUDAD DE MÉXICO — La emblemática marca de recipientes Tupperware ha decidido dejar atrás los planes de expansión hacia espacios físicos para concentrarse en potenciar su modelo tradicional de venta directa mediante herramientas digitales. Paola Kiwi, directora regional para América Latina, confirmó que la estrategia actual busca fortalecer el "relacionamiento" con sus clientes a través de su fuerza de ventas, a quienes la empresa denomina "emprendedoras".
El cambio de rumbo responde a las lecciones aprendidas tras intentos previos de diversificar canales, los cuales se vieron obstaculizados por altos costos logísticos y una deuda global de 700 millones de dólares que afectó la liquidez de la compañía. Aunque en octubre de 2022 el CEO global, Miguel Fernández, exploró la posibilidad de llegar a supermercados, el enfoque actual se mantiene en el catálogo, ahora potenciado por redes sociales y WhatsApp.
"A nuestra fuerza de ventas las entrenamos para que puedan ampliar su alcance a través de las redes sociales, para que puedan vender online", explicó Kiwi. La empresa busca atraer a la Generación Z aprovechando que la edad promedio de sus vendedoras en México es de 35 a 40 años, lo que facilita la adopción de catálogos digitales interactivos. Los productos más demandados por este segmento joven incluyen termos y recipientes para transporte de alimentos.
En junio de este año, Tupperware inició una nueva etapa en América Latina tras su integración con el grupo Befra —dueño de Jafra— en una operación valuada en 250 millones de dólares. Este acuerdo, que incluyó plantas productivas y licencias exclusivas en la región, se concretó tras la declaración de quiebra de la firma en Estados Unidos en septiembre de 2024. Como parte de la reactivación, la empresa ha retomado incentivos como la entrega de más de 500 autos nuevos a sus colaboradoras en México.
La planta de manufactura ubicada en Toluca, Estado de México, se mantiene como el complejo con mayor capacidad de la región. Luciano Azum, director general de Tupperware México, señaló que la fábrica produce "varios millones de piezas" al año, de las cuales el 80% se destina al mercado nacional, mientras que el resto se exporta a Estados Unidos. La compañía continúa invirtiendo en maquinaria de inyección y nuevas tecnologías para asegurar su capacidad de suministro.


