La historia de Little Caesars comenzó mucho antes de su éxito en México, con un origen familiar en Michigan, Estados Unidos. En 1954, Mike Ilitch y Marian Bayoff se conocieron en una cita a ciegas organizada por el padre de Mike, y cinco años después, en 1959, fundaron su primera pizzería en Garden City, un suburbio de Detroit. El crecimiento de la marca se cimentó en el modelo de franquicias, inaugurando la primera de ellas en 1962 en Warren, Michigan. Para 1969, la cadena ya contaba con 50 restaurantes y había iniciado su expansión internacional en Canadá.
La llegada a México y el fenómeno 'Hot-N-Ready'
La marca aterrizó en México a través de su primera sucursal en Ciudad Juárez, Chihuahua, introduciendo el concepto Hot-N-Ready, lanzado originalmente en Estados Unidos en 1997. Esta propuesta, que permite a los clientes adquirir pizzas listas para llevar sin tiempos de espera, junto con precios competitivos y un menú sencillo, fue clave para su rápida adopción. La identidad de la marca también se vio reforzada por su histórica campaña de 1979, “Pizza! Pizza!”, que ofrecía dos pizzas por el precio de una.
Para 2025, Little Caesars alcanzó más de 700 unidades en el territorio nacional, con presencia en los 32 estados del país.
¿Quién opera la marca en México?
Little Caesars no opera como una sola entidad propietaria de todas sus sucursales, sino que depende de diversos grupos franquiciatarios. Entre los operadores destacados se encuentra PCSAPI, fundado en 2007, con presencia en México, Puerto Rico, República Dominicana y Colombia. Asimismo, Cafrema Foods, fundada en 2008, llegó a operar más de 85 sucursales en seis estados del norte de México.
En 2025, se registró un movimiento estratégico cuando Aero Caesar México adquirió Cafrema Foods. Esta operación fue autorizada por la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) bajo el expediente CNT-037-2025, permitiendo a Aero Caesar ingresar al mercado mexicano mientras los accionistas originales de Cafrema mantuvieron una participación minoritaria.
