El mercado de crédito privado en México atraviesa una etapa temprana pero con un potencial de crecimiento significativo, según Marc Pinto, directivo de Moody's. De acuerdo con cifras de la Asociación Mexicana de Capital Privado (Amexcap), este sector alcanzó los 969 millones de dólares durante el primer semestre de 2026.
Para Pinto, la tendencia global de desglobalización obligará a los países a desarrollar nueva infraestructura productiva y manufactura local, lo que incrementará la demanda de capital. "La desglobalización va a incrementar la necesidad de capital, porque necesitas tener una empresa de dispositivos médicos en México. Y va a haber una en Estados Unidos y Francia la va a tener una en su país", explicó el directivo.
En el contexto latinoamericano, Brasil se mantiene como el mercado más grande de crédito privado, seguido por México, donde se concentra aproximadamente el 30% de las operaciones de la región. A diferencia de otros mercados, el crédito privado en México se caracteriza por una mayor calidad, enfocándose en préstamos senior garantizados, financiamiento directo y mezzanine con grado de inversión.
El directivo subrayó que este instrumento financiero ofrece soluciones a la medida que los bancos tradicionales, debido a sus estrictas regulaciones, a menudo no pueden cubrir. Asimismo, señaló que el mercado mexicano está atrayendo el interés de las Afores, quienes buscan diversificar sus activos de largo plazo.
Respecto a los riesgos, Pinto advirtió que el rápido crecimiento global de la industria, sumado a la falta de transparencia y regulación, son factores a observar. "Como es un mercado nuevo, creo que los actores más grandes tienen una mentalidad de riesgo que entendemos. Hay actores de segundo y tercer nivel que están entrando al mercado, que quizá no tengamos tanta visibilidad sobre sus operaciones", puntualizó.
Finalmente, el especialista proyectó que el mercado mexicano podría experimentar un crecimiento anual de entre el 5% y el 10% en los próximos cinco años, consolidándose como un complemento necesario frente a la banca tradicional y los mercados públicos de renta fija.


