En una revelación que ha sacudido el panorama comercial, el presidente Donald Trump confesó este miércoles 2 de septiembre de 2026 que la reciente escalada de tensiones arancelarias con Canadá tiene un origen personal. Durante un acto en el Despacho Oval, el mandatario explicó que su decisión de imponer un arancel del 50 por ciento a cada avión vendido por Canadá a Estados Unidos nació como un "favor" para un amigo adinerado que no logró concretar la compra de un jet privado Gulfstream.
Trump detalló que su allegado lo puso en comunicación con el director de Gulfstream, quien le informó que la empresa había invertido "60 millones de dólares intentando obtener la certificación en Canadá" a lo largo de nueve años, sin obtener resultados positivos. Además de la amenaza arancelaria, el presidente anunció la intención de retirar la certificación al modelo Bombardier Global Express, una medida que, técnicamente, recae bajo la jurisdicción de la Administración Federal de Aviación y no del Ejecutivo.
El clima de tensión comercial persiste, con Trump argumentando que Estados Unidos sufre pérdidas anuales de "entre 60 mil y 100 mil millones de dólares" debido a los déficits comerciales con su vecino del norte.
Por su parte, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió en declaraciones a Fox News que las perspectivas para Canadá son sombrías. "El presidente Trump ofreció a nuestros vecinos del norte el acuerdo más favorable. Él (el primer ministro de Canadá, Mark Carney) tendrá que volver a negociar, y no estoy seguro de que el acuerdo vuelva a ser tan bueno", sentenció Bessent.
En respuesta, el primer ministro canadiense, Mark Carney, subrayó el martes que cualquier reanudación del diálogo bilateral está condicionada a que Washington abandone su retórica agresiva y demuestre una disposición seria para negociar.