La situación humanitaria en Nepal se ha agravado tras la repentina riada registrada el pasado 26 de agosto. Según el informe más reciente emitido por la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión de Riesgos de Desastres, la cifra de personas fallecidas alcanzó los mil 204 decesos.
Además de la pérdida de vidas humanas, las autoridades reportaron un saldo de 301 personas heridas. La preocupación persiste ante la desaparición de 4 mil 216 ciudadanos, quienes siguen siendo buscados por los equipos de emergencia.
Para hacer frente a esta catástrofe, se ha desplegado un contingente de 21 mil 314 trabajadores dedicados exclusivamente a las operaciones de búsqueda, rescate y socorro en las zonas afectadas. Imágenes recientes muestran al personal trasladando los cuerpos de las víctimas hacia un templo en Katmandú, reflejando la magnitud del desastre que ha conmocionado a la nación.


