Toei Animation, la empresa japonesa que posee los derechos de la icónica franquicia Dragon Ball, emitió un comunicado oficial a principios de esta semana para desmentir las versiones que sugerían la creación de un parque temático basado en el manga en territorio francés. La compañía fue tajante al señalar: "Algunos medios de comunicación han informado que 'se tomó la decisión de construir un parque temático de Dragon Ball en Francia'. Ni nuestra empresa, ni ninguna de las empresas que poseen los derechos sobre esta propiedad han otorgado una licencia relacionada con este proyecto".
La confusión surgió tras el anuncio realizado el 24 de agosto por el presidente francés, Emmanuel Macron, y el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salmán, sobre la construcción de tres parques temáticos en Cergy-Pontoise, a 35 kilómetros al noroeste de París, con una inversión de 6,000 millones de euros (aproximadamente 6,900 millones de dólares). Según una asesora de Macron, el proyecto nació de una "pasión compartida" por el manga, especialmente por Dragon Ball Z, durante una conversación entre ambos líderes en Riad en diciembre de 2024. Por su parte, Valérie Pécresse, presidenta de la región de París, había mencionado que trabajaba en este proyecto desde hace 18 meses.
Sin embargo, Toei Animation aclaró que las imágenes conceptuales y videos utilizados en los reportajes sobre el supuesto parque en Francia son, en realidad, material publicado el 22 de marzo de 2024 por Qiddiya Investment Company (QIC) y la propia Toei, referente al parque temático que se construye en Qiddiya City, Arabia Saudita. "Estas imágenes y videos no tienen absolutamente ninguna relación" con un complejo en Francia, enfatizó la empresa.
Otras entidades vinculadas a la propiedad intelectual también se desmarcaron del proyecto francés. Mientras que Bandai Namco Entertainment declinó hacer comentarios, una portavoz de la editorial Shueisha confirmó que no tienen ninguna participación en el supuesto desarrollo en Francia. Qiddiya Investment Company, propiedad del fondo soberano saudí, se limitó a mencionar que mantiene conversaciones con diversas marcas internacionales.


