MAGDEBURGO, Alemania. — El panorama político en el estado federado de Sajonia-Anhalt se ha tensado ante la creciente influencia de Alternativa para Alemania (AfD), partido que lidera las encuestas de cara a los comicios del 6 de septiembre. En respuesta, las iglesias católica y protestante han desplegado una campaña de advertencia democrática, utilizando lemas como "Corazón en lugar de odio" y "La diversidad es divina" en sus sedes y templos.
Aunque solo el 10% de los 2.1 millones de habitantes son protestantes y el 3% católicos, la voz de las iglesias ha cobrado un peso significativo. Esta postura ha provocado la ira de la AfD, que en su programa de gobierno de abril de 2026 propuso eliminar los pagos estatales a las iglesias y cancelar el sistema de recaudación del impuesto eclesiástico. Asimismo, el partido exige retirar la financiación pública a la Academia Evangélica de Sajonia-Anhalt, acusándola de promover una "doctrina climática" y "política de género".
La confrontación ha escalado desde febrero de 2024, cuando la Conferencia Episcopal Alemana declaró unánimemente que "el nacionalismo étnico y el cristianismo son incompatibles", señalando rasgos extremistas en la AfD. El obispo Feige, de 74 años, ha sido crítico con el discurso del partido, al que califica de nacionalista étnico, y ha advertido sobre el peligro de que Sajonia-Anhalt se convierta en un "proyecto piloto" para la política federal si la AfD logra gobernar en solitario.
Por su parte, el obispo regional de la Iglesia Evangélica de Alemania Central, Friedrich Kramer, ha instado a las organizaciones de la sociedad civil a unirse en la advertencia, señalando que un gobierno de la AfD tendría "consecuencias brutales". Mientras tanto, el partido mantiene su postura contra el islam, al que define como una "religión ajena a nuestra cultura", y busca capitalizar el descontento social con una retórica que, según los obispos, oculta fuerzas peligrosas bajo una fachada de respetabilidad.


