La relación diplomática entre Argentina y Chile atraviesa un nuevo episodio de tensión tras las recientes declaraciones del canciller argentino, Pablo Quirno, quien calificó a su país como “bicontinental y bioceánico”. Estas palabras, emitidas durante una entrevista en el canal América 24 el pasado jueves, han generado un fuerte rechazo en el espectro político chileno, complicando el ambiente de entendimiento que se buscaba tras la reunión entre el presidente chileno, José Antonio Kast, y su homólogo argentino, Javier Milei.
El conflicto se originó a raíz del anuncio de Milei sobre la construcción de una base naval en Tierra del Fuego, con la que Argentina busca consolidarse como un “polo logístico central del Atlántico Sur”. Quirno defendió el proyecto señalando: “Esa base naval es justamente algo que Argentina necesita hace muchísimo tiempo. Argentina es un país bicontinental, bioceánico y lo que tiene que hacer es justamente fortalecer su presencia en el Atlántico Sur, porque es el camino a la Antártida”.
Esta postura choca con el Protocolo de 1893, complementario al Tratado de Límites de 1881, que estipula que la soberanía argentina se proyecta hacia el Atlántico y la chilena hacia el Pacífico, sin que ninguna de las partes pueda reclamar proyecciones en el océano opuesto. La polémica se intensificó con comentarios de la exministra de Seguridad argentina, Patricia Bullrich, quien en Radio Mitre incluyó al Estrecho de Magallanes dentro de las zonas que Argentina debe “controlar” para su defensa.
Ante el revuelo, el canciller Quirno utilizó su cuenta de X este sábado para matizar sus dichos, asegurando que su referencia a la condición bioceánica estaba ligada estrictamente al fortalecimiento de la presencia en el Atlántico Sur como ruta antártica. “Nuestra posición es clara: trabajar siempre de buena fe, honrar la palabra empeñada y cumplir plenamente los tratados y acuerdos vigentes”, afirmó.
Sin embargo, la respuesta en Chile ha sido contundente. El senador Iván Moreira (UDI) instó al gobierno de Kast a no dejar pasar el episodio, mientras que el diputado Alejandro Riquelme recordó que “los tratados no pueden respetarse solamente cuando resultan convenientes”. Por su parte, la oposición, representada por el senador Vlado Mirosevic y el diputado socialista Nelson Venegas, ha exigido mayor firmeza a la administración de Kast, cuestionando la efectividad de la cercanía ideológica entre ambos mandatarios frente a lo que consideran constantes vulneraciones a los intereses soberanos de Chile.


