SoftBank ha puesto en marcha una ambiciosa estrategia financiera mediante la emisión de bonos por un valor superior a los 10,000 millones de dólares. Esta operación, calificada como deuda de alto rendimiento, busca consolidar la participación de la firma japonesa en OpenAI, específicamente para cubrir la tercera fase de su inversión ampliada, la cual tiene como fecha de cierre prevista el 1 de octubre. Con este movimiento, la empresa liquidará un crédito puente previo de igual monto que había sido contratado para este mismo fin.
La estructura de la colocación se divide en dos tramos: uno en dólares con vencimientos a 3.5, 5.5 y 7.5 años, y otro en euros con plazos de 4 y 6 años. De concretarse bajo estos términos, la emisión se convertiría en la colocación de deuda corporativa no financiera más grande en la historia de la región Asia-Pacífico y Japón, superando el récord de 10,930 millones de dólares establecido por 7-Eleven Inc en enero de 2021, según datos de LSEG. Asimismo, la transacción se posicionaría entre las 20 más cuantiosas a nivel global en lo que va del año, de acuerdo con cifras de Dealogic.
La calificadora Fitch Ratings ha asignado a estos títulos una nota de BB+. Si bien la agencia anticipa un incremento en el endeudamiento de SoftBank, estima que la compañía mantendrá niveles de liquidez adecuados y un acceso constante a los mercados financieros. Se espera que los títulos fijen su precio el 24 de septiembre, con una liquidación programada para el 29 del mismo mes.
La apuesta de SoftBank por OpenAI es significativa. Tras concluir esta tercera fase, se estima que la inversión acumulada de la firma japonesa en la creadora de ChatGPT ascenderá a cerca de 64,600 millones de dólares, lo que representaría una participación accionaria cercana al 13%, cifra reportada por la propia empresa durante sus resultados del primer trimestre fiscal.
En cuanto a la operación, Citigroup lidera el tramo en dólares, mientras que JPMorgan encabeza el tramo en euros. Como coordinadores globales para la parte en dólares actúan Citigroup, Goldman Sachs, JPMorgan y Morgan Stanley; para el tramo europeo, el rol es asumido por JPMorgan, Deutsche Bank y Goldman Sachs. SoftBank, por su parte, ha declinado emitir comentarios sobre el documento de la emisión.


