En una reunión celebrada el jueves 3 de septiembre de 2026, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, recibió al exmandatario colombiano Gustavo Petro. Durante el encuentro, la jefa del Ejecutivo mexicano extendió una invitación a Petro para permanecer en México y colaborar en actividades académicas e intelectuales; sin embargo, el exlíder colombiano declinó la oferta.
"(Sheinbaum) me invitó a unas coordinaciones intelectuales y académicas que no me disgusta hacer, pero yo decidí vivir en Colombia", declaró Petro al salir de Palacio Nacional, apresurado por dirigirse a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
El eje central de la conversación fue la preocupación compartida sobre la injerencia de Estados Unidos en los procesos electorales de América Latina. Petro enfatizó la necesidad de que México mantenga una postura vigilante ante los comicios en la región, citando específicamente el caso de Brasil y el avance de las fuerzas de derecha de cara a las elecciones mexicanas de 2027 y 2030.
"El tema de coyuntura es la nueva realidad política artificial, a partir de todas estas investigaciones que se han hecho desde Bolivia que cubren a toda América, que su centro real está en Washington y su financiación está en Israel y en el narcotráfico", afirmó el exmandatario.
Tras su paso por Palacio Nacional, Petro se trasladó a Ciudad Universitaria para ofrecer la conferencia magistral "El capital en el siglo XXI: economía política de la crisis climática". A pesar de un retraso de más de tres horas respecto a la hora programada de las 13:30, el auditorio Alfonso Caso y las áreas aledañas permanecieron llenas de estudiantes, académicos y público en general, quienes esperaban desde el mediodía. Durante el evento, se destacó la presencia de la embajadora de Palestina en México, Nadya Rasheed, quien fue recibida con aplausos por los asistentes.
Al subir al escenario, entre gritos de "Petro para el pueblo", el exmandatario advirtió sobre los peligros actuales: "nos encontramos en un mundo que nos está llevando al tecnofascismo, donde hay una cárcel global de la mente humana y proyectos que tienen el fin de apropiarse de los recursos naturales".