La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo expresó su firme rechazo a la política migratoria estadunidense que ha resultado en la deportación de 2 mil 900 mexicanos hacia naciones centroamericanas. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria fue enfática al señalar: “No hay razón para que envíen a connacionales a Centroamérica; ninguna razón”.
El comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM), Sergio Salomón Céspedes, confirmó que esta práctica persiste, lamentablemente, a pesar de las gestiones de rechazo presentadas por el gobierno federal ante las autoridades de Estados Unidos. Según detalló el funcionario, ante cada caso detectado, los consulados mexicanos en la región intervienen para asegurar que los connacionales reciban un trato humano por parte de las autoridades locales.
El proceso de retorno varía según el destino: aquellos deportados a Guatemala y Honduras son trasladados vía terrestre hasta la frontera sur de México, donde se les entrega su carta de repatriación y se les integra al programa 'México te Abraza'. Por otro lado, los ciudadanos enviados a Costa Rica son repatriados vía aérea directamente al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).
En el marco de la relación bilateral, Sheinbaum subrayó que México busca una colaboración basada en la reciprocidad en tres ejes prioritarios: migración, seguridad y comercio. Respecto a la seguridad, la presidenta reiteró que mientras Washington se enfoca en frenar el ingreso de drogas, México exige detener el flujo de armas estadunidenses hacia territorio nacional y atender el problema de consumo interno en el país vecino.
En el ámbito comercial, la mandataria destacó que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha realizado dos viajes recientes a Estados Unidos para negociar la reducción de aranceles en sectores clave como el acero, el aluminio y la industria automotriz. Aunque reconoció que la relación bilateral ha experimentado cambios y que la imposición de aranceles fue una decisión unilateral de Washington, Sheinbaum aseguró que México mantiene una posición sólida y continúa en pláticas para alcanzar un mejor acuerdo bajo un esquema de respeto mutuo.
