MADRID, España. — En una sesión parlamentaria que se extendió por más de seis horas, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó este jueves 3 de septiembre de 2026 que su administración no cuenta con evidencias que vinculen a Marruecos con la crisis migratoria que afecta a Ceuta. Ante el Congreso de los Diputados, el mandatario defendió la soberanía de la ciudad autónoma, subrayando que "no es la frontera de España. Es España en la frontera".
La crisis, que se ha intensificado desde el pasado 30 de julio, ha dejado un saldo provisional de 141 fallecidos tras la entrada masiva de 72 mil personas. La víctima más reciente fue un menor de 17 años, quien perdió la vida este jueves en un centro de atención humanitaria debido a una crisis de hipoglucemia. Sánchez aclaró que, hasta la fecha, ningún organismo interno o externo ha presentado pruebas sólidas de una planificación o ejecución por parte de Marruecos, aunque advirtió que el Estado mantiene las investigaciones abiertas.
El mandatario descartó, por el momento, la participación de perfiles asociados a movimientos de protesta marroquíes o a los estados de Marruecos, Rusia o Israel. No obstante, reveló que el pasado 21 de agosto, el Ministerio de Asuntos Exteriores llamó a consultas a la embajadora marroquí en Madrid tras declaraciones de funcionarios de ese país sobre la soberanía de Ceuta y Melilla. Asimismo, anunció que el rey Felipe VI visitará ambas ciudades autónomas en las próximas semanas.
El debate estuvo marcado por la hostilidad de la derecha y la extrema derecha, cuyos legisladores calificaron a Sánchez de "traidor" y exigieron su renuncia. Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, acusó al presidente de estar "bajo chantaje" de Rabat. Por su parte, Gabriel Rufián, de Esquerra Republicana de Catalunya, sugirió una supuesta operación de desestabilización con la colaboración de Washington, Tel Aviv y sectores políticos españoles.
En paralelo, una nueva tragedia migratoria ocurrió a 120 kilómetros de Gran Canaria. Un equipo de Salvamento Marítimo rescató a 44 personas procedentes de Gambia que llevaban 27 días a la deriva. Al menos 83 personas, incluida una bebé, fallecieron en la embarcación debido a la falta de alimentos y agua.


