CIUDAD DE MÉXICO, CDMX. — En los corredores gastronómicos de las colonias Juárez, Roma e Hipódromo, la carencia de zonas de espera designadas ha convertido banquetas, plazuelas y camellones en bases informales para repartidores de aplicaciones. Estos trabajadores permanecen en dichos puntos hasta por 12 horas, realizando pausas de entre 10 y 40 minutos para esperar la asignación de nuevos pedidos cerca de los establecimientos comerciales.
La situación ha escalado en inconformidad vecinal debido a la reducción del espacio público y los riesgos viales. Por su parte, los repartidores argumentan que los cajones de estacionamiento disponibles son insuficientes y señalan una falta de interés por parte de las autoridades para habilitar y operar las llamadas "zonas delivery".
Las cifras oficiales reflejan la magnitud del conflicto: entre enero y agosto de 2026, la Subsecretaría de Control del Tránsito de la Secretaría de Seguridad Ciudadana aplicó 8 mil 257 sanciones a motociclistas por invadir espacios peatonales. De este total, 8 mil 169 fueron por estacionarse en banquetas o vías peatonales y 88 por circular sobre ellas, aunque la dependencia precisó que no es posible desglosar cuántas corresponden específicamente a repartidores.
En un recorrido por las calles Liverpool y Florencia, en la colonia Juárez, se contabilizaron cerca de 15 motocicletas estacionadas sobre el camellón y la vía pública. David, un repartidor de origen venezolano, explicó que su permanencia en el sitio depende exclusivamente de la actividad en la aplicación. Otros trabajadores, como Diego y Ángel, señalaron que los horarios de mayor demanda son de 13:00 a 17:00 horas y de 20:00 a 22:00 horas, admitiendo algunos haber sido multados en repetidas ocasiones.
Saúl Gómez, fundador de la asociación civil Ni un Repartidor Menos, afirmó que, aunque existen acuerdos previos con el gobierno capitalino para establecer zonas de entrega, el gremio ha sido excluido de dichos convenios. Mientras tanto, residentes como Carlos, en la zona de la Fuente de Cibeles, denuncian que los repartidores "se sienten impunes" al circular en sentido contrario o sobre las aceras. En la colonia Hipódromo, Erick Ramírez, integrante de la comisión de participación comunitaria, reportó que desde hace tres meses han denunciado problemas de ruido, consumo de alcohol y falta de higiene en puntos de las calles Tlaxcala, Iztaccíhuatl, Chiapas y Campeche ante la alcaldía Cuauhtémoc, sin obtener respuesta. Ante este escenario, la Secretaría de Movilidad se comprometió el pasado martes a revisar la distribución de los espacios de estacionamiento.


