En su libro de 122 páginas titulado 'Reliquia', el autor catalán Pol Guasch aborda un suceso que marcó su vida de manera definitiva: el suicidio de su padre. A través de una narrativa que combina precisión y ternura, Guasch se suma a una tradición literaria que ha explorado la pérdida de los progenitores, pero lo hace con una voz propia que busca, más que respuestas, comprender la naturaleza de las ausencias.
El autor, quien a sus 29 años ya cuenta con una trayectoria destacada en la poesía y la novela con obras como 'Napalm al cor' y 'En las manos', explica que el proceso de escritura no fue un ejercicio de terapia inmediata, sino el resultado de una reflexión madurada durante una década. "Creo que para escribir un libro así había que ser muy preciso con las palabras", señala Guasch, quien abre la obra con la contundente frase: "Habría agradecido una nota".
Durante la entrevista, el escritor reflexiona sobre la complejidad de los vínculos afectivos, afirmando que "hay amor desde el reproche y el ajuste de cuentas". Para Guasch, el libro funciona como un "conjuro" capaz de desactivar relatos familiares sobre la herencia de la enfermedad mental y el suicidio. Asimismo, destaca la figura de Berta, su mejor amiga en el relato, como un símbolo de la importancia de los linajes no sanguíneos y la compañía en los procesos de duelo.
El autor, quien participará en el Hay Festival de Querétaro, subraya que su intención no fue crear un texto de venganza o reproche, sino una obra literaria que indaga sobre la memoria. Al abordar la figura de su padre, Guasch renuncia a la construcción de un héroe para enfocarse en la dimensión humana, compleja y contradictoria de quien ya no está. "La persona real es compleja, feliz y desgraciada a la vez", concluye el escritor.


