El conflicto entre Estados Unidos e Irán atraviesa un momento crítico tras la expiración del Memorando de Entendimiento (MdE) firmado en junio, el cual buscaba un alto el fuego permanente en un plazo de 60 días. Ante la falta de avances y el intercambio constante de ataques y retórica intransigente, la situación en el estrecho de Ormuz permanece tensa, ruta que ha estado prácticamente cerrada desde que Estados Unidos e Israel iniciaron sus operaciones militares en febrero.
Recientemente, Washington anunció una nueva fase de bloqueo económico generalizado contra Irán y sus socios comerciales, con el objetivo de forzar a Teherán a negociar y cesar las hostilidades en la vía marítima. Jason Campbell, investigador sénior del Instituto de Medio Oriente en Washington D.C., señala que la Casa Blanca parece estar cómoda con un estancamiento estratégico. "La administración parece satisfecha con cierto grado de estancamiento. Creo que se conforman con mantener el bloqueo y permitir ataques periódicos contra la capacidad de Irán para perturbar la ruta marítima", afirmó Campbell, añadiendo que la presión económica busca debilitar la posición negociadora iraní.
Por su parte, Aniseh Bassiri Tabrizi, investigadora asociada de Chatham House en Londres, sostiene que los ataques recientes no han modificado los cálculos de Teherán. "No tengo la impresión de que por parte de Irán exista la sensación de que la presión económica vaya a alterar sus cálculos en un futuro próximo", explicó Tabrizi, sugiriendo que Irán espera concesiones o el retorno al memorando de entendimiento antes de considerar cualquier cambio en su postura.
Finalmente, Nicholas Hopton, ex embajador del Reino Unido en Irán y experto del Royal United Services Institute, considera que la presión económica es ineficaz debido al respaldo comercial que Irán recibe de potencias como China y Rusia. Según Hopton, la salida al conflicto sigue siendo el acuerdo de junio: "El Memorando de Entendimiento contiene una solución milagrosa: el levantamiento de todas las sanciones estadounidenses contra Irán". El experto argumenta que, a largo plazo, el levantamiento de sanciones debilitaría al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y fomentaría un cambio político y social gradual en el país.


