En el marco del foro 'Inversión en infraestructura' organizado por el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), el director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Juan Carlos Carpio Fragoso, subrayó que la prioridad actual de la paraestatal es acelerar el plan estratégico presentado en 2025 mediante una estrecha relación con la iniciativa privada.
'Lo fundamental es la relación con el sector privado', afirmó Carpio Fragoso, quien detalló que se busca implementar contratos mixtos de exploración y extracción con mayor celeridad, respetando los límites de la Ley de Pemex. Estos esquemas de colaboración se enfocarán en áreas críticas como aguas profundas, procesamiento de información, nuevas tecnologías para el factor de recuperación, petroquímica, logística, almacenamiento y la rehabilitación del Sistema Nacional de Refinación. El funcionario aseguró que se instalarán mesas de trabajo para definir esquemas que permitan compartir riesgos, costos y beneficios sin comprometer el control del interés público.
El directivo presentó resultados financieros positivos, destacando que en el primer semestre de 2026 los ingresos de Pemex alcanzaron los 876 mil millones de pesos, la cifra más alta desde 2022. Asimismo, la utilidad operativa se duplicó respecto al año anterior, sumando 125 mil millones de pesos, mientras que las ventas nacionales registraron un incremento del 17 por ciento. En cuanto a la deuda, Carpio Fragoso enfatizó que a junio de 2026 se encuentra en su nivel más bajo en 11 años, siendo 20 por ciento menor a la registrada en 2024.
Por su parte, Merlin Cochran, director de la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos (Amexhi), señaló que alcanzar la autosuficiencia de gas en México requeriría el desarrollo de 24 proyectos no convencionales en el norte del país. Este escenario hipotético demandaría una inversión de 108 mil millones de dólares, una cifra 1.4 veces superior a la generada por la reforma energética de 2013. Cochran advirtió que la viabilidad de estas inversiones depende de ajustes fiscales, ya que mientras otros países operan con cargas fiscales de entre 60 y 65 por ciento, los contratos mixtos actuales en México implican regalías de hasta 85-90 por ciento.

