KATMANDÚ, Nepal. — Las autoridades de Nepal mantienen este sábado 5 de septiembre de 2026 las intensas labores de búsqueda y rescate, a once días de la riada que devastó el norte del país. El hallazgo de nuevos sobrevivientes en las últimas horas ha renovado las esperanzas de las brigadas que trabajan en las zonas afectadas, donde cientos de trabajadores permanecen desaparecidos tras la destrucción de diversas centrales hidroeléctricas por el agua y el lodo.
El ministro del Interior, Sudhan Gurung, declaró que los recientes rescates representan "un rayo de esperanza" y confirmó que las operaciones de búsqueda se mantendrán activas dentro de los túneles de los complejos hidroeléctricos. Estas tareas cuentan con el apoyo de especialistas provenientes de India, China y Corea del Sur.
Entre los rescates más recientes, el Ejército nepalí, en colaboración con un equipo surcoreano, logró extraer con vida a un ciudadano chino y a una mujer nepalí. Este éxito se suma al rescate de otros dos trabajadores encontrados vivos en la central Upper Trishuli 3A, quienes permanecían atrapados desde el 26 de agosto.
El proyecto Upper Trishuli-1 es uno de los puntos críticos del operativo. Según la empresa promotora, al momento de la catástrofe había más de 1,400 personas en el sitio; de ellas, 557 siguen sin ser localizadas y se estima que cerca de 115 podrían estar atrapadas en el área de la presa y el túnel principal.
El balance oficial de la Policía de Nepal reporta hasta el momento 1,344 cuerpos y restos humanos recuperados, mientras que la cifra de personas desaparecidas asciende a 4,887. Los operativos de seguridad se extienden por las comunidades de Rasuwa y Nuwakot, así como a lo largo del corredor del Trishuli, donde helicópteros y equipos terrestres trabajan en la evacuación de afectados y el suministro de ayuda a poblaciones que permanecen aisladas debido a la destrucción de la infraestructura vial y puentes.


