En el marco del conversatorio 'Migración: Desafíos para el mundo, América Latina y Chile', organizado por la Universidad Diego Portales, Michelle Bachelet abordó con humor su actual posición en la contienda por la Secretaría General de la ONU. Al ser cuestionada sobre sus motivaciones para buscar el cargo, la exmandataria respondió entre risas: “Tal vez porque sé que no voy a ser secretaria general”.
Esta declaración ocurre tras conocerse los resultados de la segunda votación informal del Consejo de Seguridad, donde Bachelet se ubicó en el séptimo lugar de ocho aspirantes. Según información del medio especializado PassBlue, la candidata experimentó un descenso significativo, pasando de seis votos de “aliento” en julio a solo dos en la segunda ronda, acumulando seis votos de “desaliento” y siete abstenciones. Actualmente, solo supera en la contienda a la candidata ecuatoriana-libanesa Ivonne A-Baki.
A pesar de la falta de respaldo oficial de su país, tras la decisión de José Antonio Kast de retirar el apoyo de Chile, Bachelet mantiene el respaldo de México y Brasil. La semana pasada, la política socialista sostuvo encuentros con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quienes reiteraron su apoyo a su postulación.
Durante el evento, Bachelet analizó la crisis de relevancia que atraviesa el organismo multilateral. “Naciones Unidas ha dejado de ser relevante porque se han tomado otras opciones. Opciones que se llaman unilaterales a minilaterales”, señaló, citando como ejemplo la falta de involucramiento directo de la ONU en la situación de Irán. Asimismo, expuso la crisis de liquidez que enfrenta la institución debido a la falta de financiamiento, mencionando que Estados Unidos aporta el 22% del presupuesto regular pero no ha pagado en cuatro años, mientras que China, que comenzó con un 4%, ha escalado al 20% aunque suele retrasarse en sus pagos.
Sobre el impacto del expresidente Donald Trump y su visión sobre el multilateralismo, Bachelet sostuvo que, aunque la tendencia no comenzó con él, “en él ha tomado mucha fuerza”. Finalmente, la exmandataria reiteró que su propuesta se centraba en una reforma integral para la ONU, aunque reconoció que el panorama actual hace poco probable su elección antes del 31 de diciembre, fecha límite para que los 193 miembros nombren al sucesor de António Guterres.


