El gobierno mexicano se encuentra en un proceso de redefinición de su política de inversión extranjera. Aunque el artículo 30 de la ley vigente ya faculta a la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras (CNIE) para bloquear adquisiciones por motivos de seguridad nacional, la administración actual reconoce una carencia de parámetros claros para ejecutar dicha facultad. La nueva propuesta busca dotar de herramientas técnicas a este organismo y ampliar el espectro de actores involucrados en la toma de decisiones.
El factor geopolítico y la presión de EU
La relación con Estados Unidos ha sido determinante en este giro. En diciembre de 2023, la entonces secretaria del Tesoro, Janet Yellen, y el exsecretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, acordaron establecer un grupo bilateral para vigilar riesgos en tecnologías sensibles, infraestructura crítica y manejo de datos. Posteriormente, en agosto de 2024, Larry Rubin, presidente de la American Society of Mexico, advirtió que la influencia china podría condicionar futuras inversiones estadounidenses y convertirse en un punto crítico durante la revisión del T-MEC, ante el temor de que empresas asiáticas utilicen a México como puente para evadir políticas comerciales estadounidenses.
La tensión escaló en febrero de 2025, cuando Donald Trump emitió una proclamación presidencial sobre el aluminio, señalando un "aumento significativo" de la inversión china en México, vinculada a subsidios y vacíos legales. Para septiembre de 2025, los senadores Dave McCormick (republicano) y Catherine Cortez Masto (demócrata) propusieron priorizar la coordinación de filtros de inversión entre los tres países del T-MEC. Asimismo, el representante republicano Jodey Arrington ha instado a México a implementar un mecanismo similar al Comité de Inversión Extranjera de Estados Unidos (CFIUS).
Discrepancias en las cifras
Existe una notable brecha en el registro de la inversión china. Mientras la Secretaría de Economía reporta 2,668 millones de dólares de IED china entre 2020 y 2025, el Monitor de la inversión china en América Latina y el Caribe del CeChimex (UNAM) estima que la cifra real asciende a 11,567 millones de dólares en el mismo periodo. Esta inversión se concentra en sectores clave como autopartes, electrónica, energía, maquinaria, centros de datos e infraestructura portuaria.
¿Cómo funcionará el nuevo filtro?
La iniciativa no busca prohibir capitales por nacionalidad, sino establecer un procedimiento obligatorio cuando se cumplan tres condiciones: que un inversionista extranjero busque adquirir más del 49% de una sociedad mexicana, que los activos superen el monto definido por la CNIE y que la operación ocurra en sectores sensibles. Estos incluyen energía, minería, defensa, semiconductores, inteligencia artificial, robótica, ciberseguridad, biotecnología y tecnologías cuánticas o nucleares.
La CNIE mantendrá la capacidad de decisión, pero integrará a las secretarías de Defensa, Marina y Seguridad. Además, el Centro Nacional de Inteligencia, la Fiscalía General de la República, el SAT y la Unidad de Inteligencia Financiera participarán con voz, pero sin voto, en los casos que involucren seguridad nacional.

