El mercado petrolero cerró la jornada del jueves con movimientos moderados, reflejando la tensión global derivada de los recientes choques militares entre Washington y Teherán. A pesar de los esfuerzos diplomáticos por estabilizar la situación, el riesgo geopolítico continúa siendo un factor determinante para los precios.
En cuanto a las cotizaciones, el crudo Brent del Mar del Norte para entrega en noviembre registró una ligera baja del 0.12%, situándose en 95.52 dólares por barril. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) para entrega en octubre mostró un comportamiento opuesto, con un incremento del 0.32%, alcanzando los 91.30 dólares por barril.
La inestabilidad se intensificó este jueves cuando la televisión estatal iraní informó sobre ataques a objetivos militares estadounidenses en Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos, calificándolos como una respuesta a los "crímenes cometidos por Estados Unidos contra el pueblo iraní". Estos eventos, que se suman a los ataques aéreos registrados desde el lunes, han elevado la percepción de riesgo en la región.
El foco principal para los analistas sigue siendo el estrecho de Ormuz, una vía crítica para el suministro energético mundial. La transparencia en el tráfico marítimo se ha visto comprometida, ya que numerosos buques han optado por desactivar sus sistemas de identificación automática para navegar por la zona.
Sobre el flujo de hidrocarburos, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, aseguró este jueves que el tráfico de petróleo y gas a través de Ormuz ha regresado "casi" a los niveles previos a la intervención iraní. No obstante, las cifras oficiales han sido cuestionadas. A principios de semana, el secretario de Energía, Chris Wright, reportó un tránsito de más de 17 millones de barriles el lunes; sin embargo, Arne Lohmann Rasmussen, analista de Global Risk Management, advirtió que "esta cifra no ha sido verificada de forma independiente" y que las estimaciones del mercado se sitúan en un promedio de "6-7 millones de barriles diarios".
La amenaza física en la región es una realidad palpable. Stephen Innes, de Quintex Intel, subrayó que "el riesgo físico para los buques no es teórico". Esta preocupación se ve respaldada por el anuncio de Teherán el miércoles sobre dos petroleros que se incendiaron tras impactar con minas en el estrecho, además de otros ataques recientes con proyectiles de origen desconocido.

