En el marco del Hay Festival Querétaro, celebrado del 4 al 6 de septiembre, la reconocida activista, grafitera y feminista boliviana María Galindo presentó su libro Feminismo bastardo. Galindo, quien lidera desde hace más de 30 años el colectivo Mujeres Creando, sostiene que el discurso actual sobre la inclusión y el empoderamiento es una narrativa liberal que ha perdido su capacidad de transformación real.
Para Galindo, la lucha por los derechos individuales ha caído en un ciclo retórico que, lejos de cuestionar las estructuras de poder, las sostiene. "Es un discurso fracasado, retórico y adormecedor", afirmó la activista, señalando que el modelo de microcréditos para mujeres, impulsado por figuras como Muhammad Yunus, ha servido como un mecanismo de captura y endeudamiento que subvenciona el sistema neoliberal en lugar de ofrecer oportunidades reales.
El concepto de "bastardismo", eje central de su pensamiento, nace de su propia historia familiar y de la observación de las jerarquías sociales en América Latina. Galindo invita a las mujeres a leer su propio contexto y cotidianidad —lo que ella llama "las estrías de su madre"— antes de intentar adoptar agendas globales de opresión que, a su juicio, son impuestas de manera colonial.
Respecto a la violencia de género, Galindo se distancia del movimiento #MeToo, argumentando que en Bolivia la respuesta contra el patriarcado surge de un proceso de insubordinación masiva. "Las mujeres estamos rompiendo el contrato sexual que nos heredaron las generaciones anteriores", explica, enfatizando que la "víctima subversiva" es aquella que rechaza el lugar de subordinación que la sociedad le asigna.
Sobre su futuro político, tras haber rechazado una candidatura presidencial el año pasado, Galindo admite que la situación en Bolivia es angustiante. Aunque su política no se ejerce desde el Estado, reconoce que ante el vacío político actual, no descarta intervenir si fuera necesario "ponerle el hombro al país".


