BARRANQUILLA, Colombia. — El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, llegará a Colombia el próximo martes como parte de una gira sudamericana que se extenderá del 8 al 10 de septiembre, visitando también Perú y Ecuador. El punto central de su agenda en territorio colombiano será una reunión con el presidente Abelardo de la Espriella, programada para el 8 de septiembre en la ciudad de Barranquilla, apenas un día después de que el mandatario cumpla su primer mes de gestión.
Aunque la Casa de Nariño no ha oficializado los detalles, se espera que el encuentro aborde temas de cooperación diplomática, comercio y, primordialmente, seguridad. Este último rubro cobra especial relevancia tras las declaraciones del secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, quien confirmó desde Panamá que ambos gobiernos han acordado la presencia de tropas de Estados Unidos en Colombia para combatir el narcoterrorismo, una medida que aún requiere la aprobación del Congreso colombiano.
El presidente De la Espriella ha centrado su administración en la persecución del crimen organizado, especialmente tras el terremoto del 10 de agosto. El mandatario ha buscado capitalizar éxitos operativos, como el reciente bombardeo que resultó en la muerte de 23 presuntos delincuentes —incluyendo tres menores de edad— y la eliminación de un líder paramilitar en la costa caribeña. No obstante, estas acciones han enfrentado escrutinio judicial; un juez de la república condicionó futuras operaciones militares a la certeza de que no existan menores de edad en las zonas de ataque.
El panorama de seguridad presenta desafíos significativos. Recientemente, un carrobomba en Cúcuta, en la frontera con Venezuela, cobró la vida de dos agentes de policía y dejó una decena de civiles heridos. Asimismo, se registró el asesinato de los líderes sociales e indígenas María Olivia Palechor y su esposo James Flor en el departamento del Cauca.
Finalmente, se reportó un ataque del Ejército de Liberación Nacional (ELN) contra la base militar de Ocaña mediante el uso de drones cargados con explosivos, ráfagas de ametralladora y artefactos caseros conocidos como tatucos. El incidente dejó dos soldados heridos y causó daños a un helicóptero de la Fuerza Aeroespacial Colombiana.


