CANTABRIA, España. — El río Besaya, que nace en Fresno del Río y recorre 50 kilómetros hasta desembocar en la ría de Suances, es el eje vertebrador de una de las rutas más emblemáticas del norte de España. La Vía Verde del Besaya aprovecha los últimos 20 kilómetros de su curso, ofreciendo un camino mayoritariamente llano y asfaltado, ideal para el senderismo y el ciclismo, que conecta Los Corrales de Buelna con la villa de Suances.
El recorrido permite explorar hitos históricos como el Parque de las Estelas en Barros, donde se conservan dos piezas discoidales del siglo IV a.C., y el Hotel Balneario de Las Caldas de Besaya, activo desde 1826 y famoso por haber hospedado a la reina Isabel II. A pocos minutos, el Santuario de Nuestra Señora de las Caldas, declarado Bien de Interés Cultural en 2002, destaca por sus retablos churriguerescos.
Uno de los puntos de mayor valor artístico es la iglesia de Santa María del Yermo, consagrada en 1203 y declarada Tesoro Artístico Nacional en 1930. El templo, que conserva canecillos medievales y una notable talla de San Jorge luchando contra el dragón, se alza sobre una colina accesible desde el pueblo de Riocorvo. Esta localidad, junto a Cartes, forma parte de un conjunto histórico caracterizado por casonas barrocas de los siglos XVII y XVIII, como el Palacio de los Alonso Caballero y el Torreón de Cartes, este último convertido hoy en centro cultural.
La ruta atraviesa además el Área Natural de La Viesca en Torrelavega, un espacio recuperado donde es posible avistar garzas reales, martines pescadores y nutrias. El trayecto finaliza en la ría de Suances, donde el Besaya se une al río Saja antes de alcanzar el mar Cantábrico, ofreciendo opciones que van desde la tranquilidad de la playa de La Concha hasta el surf en el arenal de Los Locos.


