El 31 de julio, la frontera de Ceuta fue escenario de una tragedia humanitaria sin precedentes. Durante una entrada masiva de migrantes, 83 personas perdieron la vida en el intento de cruzar los puestos fronterizos o alcanzar la playa de Tarajal. De este grupo, solo nueve han podido ser identificados mediante huellas dactilares o pruebas de ADN; el resto, incluyendo niños, mujeres y jóvenes, reposa en una fosa común en el cementerio musulmán de Sidi Embarek, junto a la mezquita.
De los 70 mil migrantes que arribaron, se estima que entre 5 y 6 mil decidieron permanecer en la ciudad. Entre ellos, se calcula que hay mil 500 menores de edad y unas 700 niñas, quienes enfrentan condiciones de extrema vulnerabilidad, incluyendo denuncias de acoso y violaciones, ante la falta de lugares seguros para pernoctar.
El clima social en Ceuta ha virado del asombro al miedo, un terreno fértil que, según el análisis de Roitman Rosenmann, ha sido explotado por sectores de la derecha. Figuras como Santiago Abascal han utilizado la situación para advertir sobre una supuesta destrucción de España, mientras que José María Aznar ha instado a la población a resistir una "invasión musulmana". Por su parte, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, con 21 años en el cargo, ha exigido firmeza, declarando que "quien asalta nuestra frontera no puede permanecer aquí" y reclamando que "todos los que entraron deben irse, por las buenas o las malas".
Esta narrativa ha derivado en la criminalización de la migración y en actos de violencia directa. Se han reportado patrullas ciudadanas que agreden a migrantes, queman sus refugios en la playa de Benítez y el Trampolín, e incluso bloquean el paso de ambulancias de la Cruz Roja y ayuda humanitaria. El autor contrasta este trato con la acogida brindada a los 350 mil ucranianos tras la invasión rusa o a los venezolanos beneficiados por la autorización temporal por razones humanitarias desde 2019, concluyendo que, para los migrantes de Ceuta, se les niega incluso la dignidad de ser considerados seres humanos.