En una decisión que busca transformar la percepción global de la geografía, la ONU aprobó formalmente la propuesta denominada 'Corregir el mapa'. Este proyecto, que tiene sus raíces en una iniciativa impulsada desde el continente africano, cuestiona la precisión de los mapas mundiales utilizados históricamente y su estrecha relación con el legado del colonialismo.
La campaña argumenta que las proyecciones cartográficas convencionales han distorsionado durante décadas las dimensiones reales de las masas terrestres, favoreciendo una visión eurocéntrica que minimiza la escala de regiones como África. Al adoptar esta nueva perspectiva, la organización internacional pretende fomentar una representación más equitativa y precisa del mundo, alejándose de los sesgos que han prevalecido en la cartografía académica y educativa durante siglos.


