El panorama para los abogados en México ha dado un giro de 180 grados. Carlo Yael Núñez Muñoz, especialista en derecho laboral y fiscal, señala que hace tres años su cartera de clientes se dividía equitativamente entre redes sociales y recomendaciones boca a boca. Hoy, la realidad es distinta: el 90% de sus clientes llega a través de plataformas digitales. Este cambio no solo ha modificado su volumen de trabajo, sino también su alcance geográfico, atendiendo casos en Cancún, Tabasco, Tijuana, Ciudad de México, e incluso a connacionales en China, Europa y Estados Unidos.
El impacto económico de esta tendencia es notable. Según el Reporte de Impacto Socioeconómico de TikTok en México, elaborado por The Competitive Intelligence Unit (The CIU), los servicios profesionales en esta red social han alcanzado los 7,274 millones de pesos, con un 63% de los usuarios aprovechando la plataforma para adquirir conocimientos relevantes.
Sin embargo, la transición no es uniforme. Ana Karin Jiménez, CEO de Legalook, una plataforma mexicana de conexión entre abogados y clientes, indica que cerca del 90% de los especialistas con los que interactúan aún dependen de las recomendaciones personales. La resistencia tecnológica persiste, sumada al riesgo de que la popularidad en redes no siempre sea sinónimo de capacidad profesional.
Para Núñez, el algoritmo ha sustituido al 'boca a boca' tradicional. Tras viralizar contenido sobre cálculos de liquidaciones laborales, comenzó a recibir entre 150 y 200 mensajes diarios en plataformas como TikTok, Facebook e Instagram, con transmisiones en vivo que llegan a congregar hasta 50,000 espectadores. Esta nueva dinámica ha forzado a los abogados a humanizar su imagen, alejándose de la formalidad rígida de la corbata para construir autoridad a través de la transparencia.
No obstante, la facilidad de acceso a las redes conlleva riesgos. 'Cualquiera puede abrir una cuenta de cualquier red social, grabarse y decir algo', advierte Núñez. Ante esta problemática, plataformas como Legalook buscan profesionalizar el sector actuando como intermediarios de confianza. Con sede principal en Querétaro, Legalook verifica la cédula profesional de sus más de 20 especialistas registrados y permite que solo usuarios con citas reales emitan reseñas.
En cuanto a los costos, la digitalización permite una mayor transparencia. Según datos de Legalook, las especialidades más demandadas son derecho familiar y laboral, con consultas que oscilan entre los 0 y los 1,500 pesos. Para Núñez, el futuro del sector jurídico es híbrido: las redes sociales sirven para construir marca y audiencia, mientras que los directorios especializados aportan la validación necesaria para cerrar el trato. 'Cualquier abogado que esté fuera de redes sociales muy pronto será absorbido por las mismas', concluye el especialista.
