La boxeadora taiwanesa Lin Yu-ting, de 30 años, ha decidido continuar su trayectoria profesional a pesar de la controversia global que enfrentó durante los Juegos Olímpicos de París 2024. En dicha justa, tanto ella como la argelina Imane Khelif fueron objeto de un intenso debate sobre su género, el cual escaló a niveles políticos y sociales, involucrando figuras como el presidente estadounidense Donald Trump, el empresario Elon Musk y la escritora J.K. Rowling.
La polémica tuvo su origen en marzo de 2023, cuando ambas atletas fueron excluidas del Mundial de Boxeo de Nueva Delhi por la entonces Federación Internacional de Boxeo (IBA), organismo que alegó que no superaron una prueba de género sin detallar la naturaleza de los exámenes. Por el contrario, el Comité Olímpico Internacional (COI) permitió su participación en París 2024, calificando la exclusión previa como una "decisión repentina y arbitraria". Tras ganar la medalla de oro, Lin fue recibida como una heroína en Taiwán, aunque admitió haber considerado el retiro.
"Había cumplido todo por lo que había trabajado. Parecía un buen momento para hacer una salida elegante", confesó Lin en una entrevista. Sin embargo, tras ser autorizada nuevamente por World Boxing en marzo pasado, la doble campeona mundial (2018 y 2022) decidió seguir adelante por lealtad a su equipo y por el deseo de explorar sus capacidades. "No podía dejar a los miembros de mi equipo atrás. Quería ver también hasta dónde me podían llevar mis capacidades", afirmó.
Actualmente, Lin ha subido de categoría de peso y se prepara para los Juegos Asiáticos que iniciarán el 19 de septiembre en Japón, donde busca obtener su segundo oro consecutivo. Su entrenador, Tseng Tzu-chiang, quien la acompaña desde que comenzó a boxear a los 13 años, destacó su disciplina y determinación. Tras obtener un bronce en el Campeonato de Asia Elite de Ulan Bator y una plata en la Copa del Mundo en China, la atleta asegura que este nuevo reto es una etapa importante en su carrera.


