El 18 de febrero de 2023, la vida de Agostina Jalabert, una modelo e influencer argentina de 31 años, fue truncada en un departamento de Playa del Carmen. A pesar de que su cuerpo presentaba evidentes signos de tortura, violencia sexual y forcejeo, la Fiscalía de Quintana Roo optó por clasificar el caso como un suicidio. Juan Manuel Reverter, su pareja y principal sospechoso, fue interrogado brevemente y posteriormente se dio a la fuga, dejando atrás un rastro de negligencias institucionales.
Candela Jalabert, hermana de la víctima, denunció que las autoridades ignoraron antecedentes de violencia, desestimaron pruebas físicas —como la imposibilidad técnica de que Agostina se ahorcara en un toallero de un metro de altura— y omitieron testimonios de vecinos que reportaron una pelea prolongada. Ante la inacción oficial, la familia Jalabert emprendió una batalla legal y mediática, logrando que un peritaje independiente acreditara el feminicidio y denunciando al entonces fiscal Óscar Montes de Oca por obstrucción a la justicia.
La búsqueda de Reverter se convirtió en una misión familiar. Gracias a una red de contactos y seguidores, la familia logró rastrear al sospechoso en Estados Unidos. El 23 de julio, Reverter, de 38 años, fue arrestado en el condado de Deschutes, Oregon, en un operativo conjunto entre el Servicio de Alguaciles de EE. UU., Interpol Washington, la Oficina de Investigación de Seguridad Nacional y la Patrulla Fronteriza. Actualmente, se encuentra recluido en el centro de detención del ICE en Tacoma, Washington, debido a su estatus migratorio irregular, a la espera de un proceso de extradición hacia México.
“Fue por lo que siempre luchamos. Por ella”, declaró Candela Jalabert a EL PAÍS. Para la familia, este arresto representa un alivio tras años de desgaste, asegurando que, aunque el dolor por la pérdida de Agostina persiste, la detención garantiza que el presunto responsable enfrente finalmente a la justicia.

