El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, ha vuelto a poner sobre la mesa la expulsión de los palestinos de Gaza, describiéndola como la única 'solución real' para el conflicto. Durante una conferencia celebrada el miércoles, el funcionario, miembro del partido Likud y aliado cercano del primer ministro Benjamín Netanyahu, sostuvo que el Ejecutivo israelí se mantiene 'organizado y preparado' para ejecutar este plan mediante cualquier vía, ya sea marítima o aérea.
Katz utilizó el término 'migración voluntaria', un eufemismo empleado frecuentemente por sectores políticos en Israel para referirse a la expulsión forzada. Según el ministro, aunque la propuesta ha perdido tracción en el debate público, se discute constantemente dentro del Gobierno. 'Creo que, en última instancia, no hay otra solución para el bien de todos. Pero para que eso suceda, necesitamos a Estados Unidos, y ese momento llegará', afirmó.
El plan, que cobró fuerza a principios de 2025 con el respaldo público de Donald Trump, contempla la habilitación de puertos y aeropuertos para facilitar la salida de los gazatíes. No obstante, el propio Katz admitió durante su intervención que, hasta la fecha, 'no hay ningún país del mundo que los acoja'.
La situación se complica debido a las contradicciones entre las intenciones del Ejecutivo israelí y el acuerdo de alto el fuego firmado en octubre, promovido por Trump. Dicho documento prohíbe explícitamente que alguien sea forzado a abandonar Gaza y garantiza el derecho de retorno, además de fomentar la permanencia de la población para la reconstrucción. A pesar de esto, sectores del Gobierno israelí mantienen el interés en reconstruir asentamientos judíos desmantelados hace dos décadas.
Actualmente, Hamás conserva el control sobre el 40% de Gaza, donde reside la mayor parte de la población, estimada en poco más de dos millones de personas. El futuro de este escenario político está marcado por dos citas electorales clave en 2026: los comicios legislativos en Israel en octubre y las elecciones de medio mandato en Estados Unidos en noviembre. Según Katz, el plan de vaciar Gaza no ha sido cancelado por Trump, sino únicamente 'suspendido'.


