El Ministerio de Salud del Líbano informó que, durante la noche del viernes 4 de septiembre de 2026, las fuerzas armadas de Israel intensificaron sus operaciones militares mediante bombardeos en cinco localidades distintas. Las zonas afectadas incluyen las regiones meridionales de Tiro y Nabatiyeh, así como el valle de Bekaa, en el este del país.
La escalada ocurre tras el anuncio realizado el jueves por la noche por Israel, en el cual confirmó haber tomado el control de la cresta montañosa Ali Taher, una posición estratégica utilizada previamente por Hezbolá en Nabatiyeh. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, declaró que el ejército reforzará sus posiciones en dicho punto para "impedir que el enemigo vuelva a posicionarse en la zona".
De acuerdo con la agencia oficial de noticias libanesa NNA y el Ministerio de Salud, entre las víctimas se encuentran mujeres y niños. En Nabatiyeh, dos jóvenes fueron atacados mientras se desplazaban en motocicleta. Por otro lado, en el pueblo de Rmadiyé, ubicado en Tiro a más de 10 kilómetros de la frontera, un bombardeo contra una vivienda resultó en la muerte de una persona y dejó a 15 heridos, incluyendo a seis socorristas, tres mujeres y dos niños. Asimismo, un ciudadano sirio resultó lesionado tras un ataque en el oeste de Bekaa.
Aunque los enfrentamientos habían disminuido desde junio debido a un protocolo de entendimiento entre Estados Unidos e Irán y un memorando entre Líbano e Israel, la situación humanitaria sigue siendo crítica. Imran Riza, coordinador humanitario de la ONU para el Líbano, señaló a través de la red social X que las familias que retornan a Nabatiyeh se enfrentan a "una destrucción generalizada, a la ausencia de servicios básicos (y) una inseguridad persistente".
Cabe recordar que el conflicto se intensificó en marzo, cuando Hezbolá lanzó cohetes contra Israel en apoyo a Irán. Desde entonces, las autoridades libanesas estiman que los ataques aéreos y la invasión terrestre israelí han causado más de 4,300 muertes.


