De acuerdo con los datos más recientes publicados por el Inegi, la economía mexicana presenta un comportamiento mixto en sus indicadores de demanda interna. Mientras que la inversión fija bruta mostró un desempeño positivo, el consumo privado no logró seguir el ritmo, reflejando las dificultades que enfrenta el mercado interno.
En el rubro de la construcción, el segmento residencial destacó con un crecimiento mensual del 7.3%, contrastando con el avance marginal del 0.2% en la construcción no residencial. Analistas de Banco Base señalaron que, si bien estas cifras sugieren una recuperación frente a la debilidad previa, el impulso está fuertemente concentrado en la construcción. Al analizar el acumulado del primer semestre, la inversión fija bruta avanzó apenas un 0.9% anual con cifras ajustadas por estacionalidad, mientras que la inversión en maquinaria y equipo mantiene una contracción cercana al 2.2%.
La disparidad entre la inversión privada y pública también fue notable en junio. La inversión privada creció un 6% anual, mientras que la pública registró un incremento del 18.1%. Esta brecha se acentuó en el sector de la construcción, donde el gasto privado aumentó un 5.9% frente al 25.8% del gasto público. Según Banco Base, parte del crecimiento residencial en junio podría estar vinculado a gastos relacionados con la Copa Mundial de Futbol, lo que sugiere que este impulso podría ser de carácter temporal.
Por otro lado, el consumo privado sufrió un retroceso mensual del 0.4% en junio, rompiendo una racha de tres meses sin caídas. A tasa anual, el crecimiento fue del 1.6%, según cifras desestacionalizadas del Inegi. La caída mensual fue impulsada principalmente por los bienes importados, que retrocedieron un 1.4%, mientras que el gasto en bienes y servicios nacionales bajó un 0.4%. En este último rubro, el consumo de bienes cayó un 0.9% y los servicios apenas crecieron un 0.1%.
Banco Base subrayó que la celebración del Mundial no logró generar un impacto positivo visible en el consumo agregado, sugiriendo que el gasto en el torneo pudo ser una reasignación de recursos ante un mercado laboral débil, la disminución del poder adquisitivo de las remesas y una inflación elevada en los servicios. En el segundo trimestre, el consumo privado avanzó un 0.84% respecto al primer trimestre, tras haber caído un 0.77% en el periodo previo; no obstante, su crecimiento anual se moderó al 2.11%, comparado con el 2.34% registrado entre enero y marzo.

