La inflación general anual en México registró su ritmo más acelerado de las últimas seis quincenas al ubicarse en 3.42 por ciento durante la primera mitad de septiembre, superando el 3.26 por ciento reportado en la quincena anterior. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) mostró un avance quincenal de 0.33 por ciento, cifra que rebasó el 0.28 por ciento proyectado por el consenso del mercado.
A pesar de este repunte, el indicador se mantuvo por octava lectura anual consecutiva dentro del rango de estabilidad de precios establecido por el Banco de México, que contempla un objetivo de 3 por ciento con un margen de +/- un punto porcentual.
El alza fue impulsada principalmente por el componente no subyacente, donde las frutas y verduras registraron un incremento anual de 7.91 por ciento. El jitomate destacó con un aumento de 22.79 por ciento quincenal y 25.77 por ciento anual, mientras que la cebolla reportó alzas de 8.61 por ciento quincenal y 74.45 por ciento anual. Asimismo, el inicio del ciclo escolar impactó en el rubro de educación primaria, que subió 5.85 por ciento respecto a la quincena previa y 6.77 por ciento frente al mismo periodo del año anterior. Por su parte, el gas doméstico LP registró un incremento quincenal de 1.97 por ciento.
En contraste, productos y servicios como la papa y otros tubérculos, el tequila, los servicios profesionales y los productos para el cabello presentaron disminuciones en sus precios.
Gerónimo Ugarte, economista en jefe de Valmex Casa de Bolsa, señaló que "las presiones inflacionarias en el país parecen contenidas, aunque con episodios de volatilidad asociados a componentes estacionales y choques de oferta en algunos productos agropecuarios".
En cuanto al índice de precios subyacente, este se incrementó 0.17 por ciento a tasa quincenal, situándose en 3.79 por ciento anual, lo que representa tres lecturas consecutivas a la baja. Ugarte advirtió que, aunque se prevé estabilidad, la persistencia en los precios de los servicios y la volatilidad del componente no subyacente serán factores críticos a monitorear en los próximos meses.


