El proyecto del segundo piso en Tampico, que busca transformar la infraestructura vial de la zona, ha generado un clima de incertidumbre entre los comerciantes locales. Ante la falta de información oficial, diversas cámaras empresariales han alzado la voz para solicitar precisiones sobre el impacto que tendrá esta construcción en sus actividades diarias.
La principal inquietud de los empresarios radica en la logística de la obra, específicamente en lo referente a los puntos de acceso, las zonas de ascenso y descenso, así como las posibles afectaciones por cierres viales. Los dueños de negocios en el trayecto del viaducto buscan conocer de primera mano cómo se verá alterado el flujo vehicular y peatonal, factores críticos para la operación de sus establecimientos.
Hasta el momento, los gremios han solicitado a las autoridades competentes, incluyendo a la Secretaría de Obras Públicas, una mesa de diálogo que permita despejar dudas sobre el alcance del proyecto que conectará con Altamira. La comunidad empresarial subraya la necesidad de contar con un plan de mitigación que evite pérdidas económicas durante el periodo de ejecución de los trabajos.


