José Palma, coordinador nacional y portavoz de la Alianza Nacional del TPS, advierte que la posible eliminación del programa de Estatus de Protección Temporal (TPS) para El Salvador, programada para el 9 de septiembre, representa una crisis humanitaria para 170,000 salvadoreños que han residido en Estados Unidos durante un cuarto de siglo. Palma, quien llegó al país en 1998, subraya que la administración de Donald Trump busca terminar con este beneficio, tal como ocurrió previamente con los programas destinados a Venezuela y Haití.
El TPS fue otorgado originalmente a ciudadanos salvadoreños en los años noventa tras una devastadora guerra civil y, posteriormente, en 2001, debido a dos terremotos. Palma, residente en Houston, Texas, cuestiona la naturaleza "temporal" del programa: “Después de que una familia ha vivido 25 años en el país… ¿es eso temporal?”. El activista señala que el TPS no ofrece una vía hacia la residencia permanente, limitándose a periodos de protección de año y medio que requieren renovación constante.
La situación actual se ha visto agravada por una política migratoria más agresiva. Palma denuncia que el clima de hostilidad hacia la comunidad latinoamericana ha crecido, facilitando detenciones por parte de contratistas del ICE. Ante este panorama, el activista ha buscado apoyo en el Congreso, donde recientemente se presentó el 'Dream and Promising Act'. Sin embargo, el proceso enfrenta obstáculos significativos, incluyendo presiones de la Casa Blanca sobre legisladores republicanos y la influencia de las compañías carcelarias en el financiamiento político.
El impacto de una posible cancelación del TPS sería devastador, afectando a cerca de 150,000 hijos de beneficiarios que son ciudadanos estadounidenses. “Para muchos va a ser una situación de destrucción de familias. Para algunos es una posible sentencia de muerte, literalmente”, afirma Palma. Además, advierte que la economía de El Salvador no tendría la capacidad de absorber a los retornados ni de compensar la pérdida de las remesas que actualmente sostienen a muchas familias en el país centroamericano.


