Gloria Steinem, quien falleció este 2 de septiembre a los 92 años de edad, fue un poderoso ícono del movimiento feminista estadounidense, y su carrera abarcó una miríada de roles que cambiaron la vida de generaciones de mujeres. Con sus icónicas gafas de sol de aviador y su larga melena rubia con mechas —que ella consideraba un acto de rebeldía en la década de 1970—, Steinem fue una activista reconocida internacionalmente en la lucha por la igualdad de las mujeres.
Nacida el 25 de marzo de 1934 en Toledo, Ohio, Steinem tuvo una infancia marcada por la inestabilidad. Su padre, Leo Steinem, era vendedor ambulante y su madre, Ruth, padecía una enfermedad mental. Tras el abandono de su padre cuando ella tenía 10 años, Steinem asumió responsabilidades tempranas que, según confesó, la llevaron a decidir no tener hijos. Tras un periodo en India a finales de los años 50, donde se involucró en el activismo de base, se mudó a Nueva York a principios de los 60.
Su salto a la fama ocurrió en 1963, cuando se infiltró como camarera en Playboy bajo el nombre falso de Marie. Su reportaje 'A Bunny's Tale' expuso la explotación y las condiciones precarias de las empleadas del imperio de Hugh Hefner. A pesar de este éxito, enfrentó constantes intentos de desprestigio. 'Hasta el día de hoy, cuando a la gente no le caigo bien, me presentan como una exconejita, para menospreciarme', declaró al New York Times en 2016.
En 1972, Steinem cofundó la revista Ms., la primera publicación dirigida exclusivamente por mujeres, desafiando las normas de la época. Su activismo también fue crucial en la lucha por la libertad reproductiva. En 1969, compartió su propia experiencia con un aborto ilegal en Londres a los 22 años, lo que la impulsó a abogar por el derecho al aborto. Casi 60 años después, dedicó sus memorias, 'My Life On The Road', al médico John Sharpe, quien le realizó el procedimiento.
A lo largo de su vida, Steinem fue blanco de críticas tanto de sectores conservadores como de figuras feministas como Betty Friedan, quien la acusó de 'apropiarse del movimiento para obtener ganancias privadas'. Sin embargo, su labor fue reconocida en 2013 por el presidente Barack Obama, quien le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad. En 2024, al cumplir 90 años, Steinem expresó a la BBC su deseo de que su legado ayudara a las personas a 'convertirse en la persona única, valiosa, querida y digna de ser amada que desean ser'.


