WASHINGTON, D.C., EE. UU. — Un influyente grupo de fabricantes de automóviles ha intensificado su presión sobre el Poder Legislativo estadounidense para implementar medidas proteccionistas contra la industria automotriz de China. La Alianza para la Innovación Automovilística, que agrupa a firmas de la talla de General Motors, Ford, Toyota, Volkswagen, Hyundai, Honda y Stellantis, entre otras, instó a los legisladores a actuar con celeridad.
John Bozzella, presidente ejecutivo de la Alianza, dirigió una comunicación al Congreso advirtiendo sobre los riesgos que, a su juicio, representa la competencia asiática. “En estos momentos, los fabricantes de autos chinos están inundando el mercado mundial con vehículos subsidiados que incorporan software y hardware conectados”, señaló Bozzella en su misiva. El ejecutivo enfatizó que, si bien este fenómeno aún no se ha consolidado en Estados Unidos, la medida es necesaria “dada la magnitud y la urgencia de esta amenaza”.
El contexto legislativo muestra que, en julio pasado, la Comisión de Comercio del Senado dio luz verde a una iniciativa de ley destinada a endurecer las restricciones contra la entrada de vehículos chinos al mercado estadounidense. No obstante, el proyecto aún enfrenta diversos obstáculos parlamentarios antes de alcanzar una aprobación definitiva.
Por su parte, la embajada de China no ha emitido comentarios inmediatos al respecto, aunque el gobierno de Beijing ha manifestado anteriormente su oposición a los esfuerzos de Estados Unidos por restringir las exportaciones automotrices provenientes de su territorio.


