CIUDAD JUÁREZ, Chih. — Ante la creciente preocupación por posibles fraudes, la emisión de licencias irregulares y la falta de cumplimiento normativo, el Departamento de Transporte de los Estados Unidos (USDOT) ha intensificado de manera significativa sus revisiones en el sector del transporte. Esta estrategia de fiscalización, que impacta directamente a escuelas, evaluadores, transportistas y conductores, ha derivado en la baja de más de 28 mil operadores comerciales.
La medida responde a una política de endurecimiento de controles para garantizar que todos los conductores que operan en territorio estadounidense cumplan estrictamente con los estándares establecidos, siendo el dominio del inglés uno de los requisitos fundamentales para la seguridad y la correcta operación logística. Las autoridades federales han puesto bajo la lupa a diversos actores de la cadena de transporte para erradicar prácticas que comprometan la integridad de las licencias comerciales.


