CIUDAD DE MÉXICO, CDMX. — Ubicado en las inmediaciones de la colonia Jardín Balbuena, cerca de la Ciudad Deportiva Magdalena Mixiuhca, el Estadio Fray Nano ha sido un punto de referencia para el béisbol capitalino desde su apertura en 1957. Históricamente, el inmueble se consolidó como un semillero de peloteros a través de ligas juveniles, destacando la Liga Centropolitana, donde se formaron miles de deportistas.
El nombre del estadio rinde homenaje a Alejandro Aguilar Reyes, pionero del cronismo deportivo y fundador de la Liga Mexicana de Béisbol (LMB) el 24 de junio de 1925, fecha en la que se disputó el primer encuentro entre los equipos México y Agraria en el Parque Franco-Inglés. Aguilar Reyes, quien también fundó el semanario La Afición en 1930, adoptó el pseudónimo de “Fray Nano” al considerarse un “apóstol del deporte”, combinando el mote familiar “Nano” con su vocación. Su legado incluye además la creación de las comisiones de Box y Lucha Libre en México, así como la cobertura pionera de la Serie Mundial de las Grandes Ligas. Aguilar Reyes falleció el 12 de noviembre de 1961 en el Hospital Español de la Ciudad de México debido a una afección cardiaca y fue posteriormente incluido en el Salón de la Fama del béisbol mexicano.
En 2015, el estadio vivió una etapa de profesionalismo cuando la Fundación Alfredo Harp Helú invirtió 70 millones de pesos para adaptar el recinto, elevando su capacidad a 5,200 espectadores. Esto permitió que los Diablos Rojos del México lo utilizaran como su casa tras abandonar el Foro Sol y mientras se construía el Estadio Alfredo Harp Helú. El equipo escarlata permaneció en el Fray Nano hasta 2019, año en que se trasladaron a su sede definitiva. Desde entonces, la alcaldía Venustiano Carranza retomó la operación y mantenimiento del parque, el cual ha diversificado su uso como sede de conciertos y festivales, albergando presentaciones de artistas como Mac DeMarco, A Perfect Circle, Deep Purple y el Knotfest.


