El embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, afirmó este sábado (05.09.2026) que el Estado hebreo no tiene intenciones de desplazar por la fuerza a la población palestina de Gaza. La declaración surge tras las recientes propuestas emitidas por miembros del gabinete israelí que sugerían dicha posibilidad.
"Les puedo decir categóricamente que los israelíes no tienen ningún plan para desplazar a gente de Gaza en contra de su voluntad", declaró Huckabee ante la prensa durante una visita a Turmus Ayya, un pueblo en Cisjordania habitado por numerosos ciudadanos palestino-estadounidenses.
La controversia se intensificó el pasado jueves, cuando el ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, presentó un plan para desalojar a los palestinos de la Franja de Gaza y trasladarlos al extranjero. De cara a las elecciones legislativas del 27 de octubre, Ben Gvir propuso la expulsión de 250,000 palestinos en un periodo de un año, sugiriendo que el resto de los aproximadamente dos millones de habitantes del territorio devastado por la guerra contra Hamás saldrían en los seis años posteriores. "Es realista", afirmó el ministro sobre su propuesta, la cual ha generado críticas internacionales.
Durante su estancia en Turmus Ayya, zona marcada por recientes ataques de colonos, Huckabee abordó la situación de seguridad en Cisjordania, territorio ocupado por Israel desde 1967. El diplomático advirtió sobre "consecuencias graves" ante la violencia de colonos y subrayó la responsabilidad del gobierno israelí de garantizar la seguridad de los habitantes. "La gente de estas comunidades tiene derecho a vivir con un nivel de seguridad, y el gobierno tiene la responsabilidad de garantizar que eso es así", enfatizó.
Respecto a la violencia de colonos, que ha afectado cultivos y ganado con el fin de desplazar a palestinos de sus tierras, Huckabee calificó a los responsables como una minoría de "unos centenares" y aseguró que a Israel le interesa frenar estos actos. Actualmente, cerca de medio millón de colonos residen en asentamientos en Cisjordania, los cuales son considerados ilegales bajo la legislación internacional.


