El mercado energético global atraviesa un periodo de alta volatilidad. Tras haber experimentado un repunte cercano al 5 por ciento en la sesión anterior, el petróleo continuó su tendencia al alza, motivado por la preocupación ante posibles interrupciones en el suministro proveniente de Medio Oriente tras los recientes ataques en la región.
Al cierre del mercado de futuros de Londres, el precio del petróleo Brent para entrega en noviembre se incrementó 1.04 por ciento, alcanzando los 95.63 dólares por barril. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), referente estadunidense para entrega en el mismo mes, registró un avance del 0.63 por ciento, situándose en 91.01 dólares. En el caso de la mezcla mexicana, el precio de cierre se ubicó en 90.68 dólares.
Este comportamiento en los precios, que han superado la barrera de los 90 dólares, coincide con la reanudación de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán, rompiendo una tregua que se había mantenido durante el último mes. A este factor geopolítico se suma el reporte de la Energy Information Administration (EIA), la cual informó que los inventarios de crudo disminuyeron en 4.45 millones de barriles.
No obstante, tras el cierre de la jornada, los mercados asiáticos mostraron un ligero ajuste en las primeras operaciones, donde tanto el Brent como el WTI presentaron una pausa en su escalada con una caída promedio del 0.20 por ciento.
