CARACAS, Venezuela. — El empresario Alejandro Betancourt, figura central en la reciente estrategia energética de la administración de Donald Trump, ha pasado de ser investigado por las autoridades estadounidenses a convertirse en el socio clave de Washington en un inusual acuerdo petrolero con Venezuela. Según el anuncio oficial de la semana pasada, Estados Unidos ha obtenido acceso a aproximadamente una quinta parte de las reservas de crudo del país sudamericano por las próximas décadas.
La Oficina de Capital Estratégico del Pentágono adquirió una participación del 35% en North American Blue Energy Partners (NABEP), la empresa de Betancourt. Bajo este esquema, el Departamento de Estado obtuvo el derecho de adquirir el 20% del petróleo de NABEP a precio de costo, además de un acceso preferencial al 80% restante de la producción. Este giro en la situación de Betancourt ocurre tras su presunta colaboración en la operación del 3 de enero que derivó en la captura del expresidente Nicolás Maduro, quien fue trasladado a Nueva York para enfrentar cargos por tráfico de drogas.
Fuentes cercanas a la política estadounidense indicaron que Betancourt proporcionó información vital para reforzar el bloqueo naval contra buques sancionados, logrando la interceptación de más de una docena de embarcaciones. Asimismo, el empresario ha facilitado las comunicaciones con Delcy Rodríguez, quien asumió la presidencia encargada tras la detención de Maduro. Desde enero, Betancourt ha participado en la negociación de acuerdos que han permitido la exportación de más de 135 millones de barriles de crudo y combustible hacia Estados Unidos, Europa, la India y el Caribe.
Aunque Betancourt ha sido investigado en Estados Unidos, España y Suiza por presunta malversación de más de 1.000 millones de dólares de la petrolera estatal PDVSA, nunca ha sido imputado. A principios de este año, fiscales federales en Florida suspendieron la investigación en su contra, y en mayo, Suiza retiró una solicitud de extradición desde el Reino Unido. Sarah Chouraqui, abogada de NABEP, aseguró que las acusaciones han sido examinadas exhaustivamente y que no existen cargos en su contra. Por su parte, un funcionario estadounidense, bajo condición de anonimato, señaló que el historial de NABEP en la extracción de crudo convirtió a Betancourt en el socio idóneo para impulsar la producción en el marco del nuevo acuerdo.


