BERNA, Suiza. — La figura de Paul Senn, a menudo comparado con Robert Capa por su sensibilidad para capturar la esencia humana en tiempos de conflicto, ha vuelto a la luz pública gracias a la publicación del libro Paul Senn. Un fotógrafo suizo en la Guerra de España. La obra, editada por la Fundación Manuel Fernández, ‘Lito’ —con el apoyo de la UGT, la Diputación Provincial de Jaén y la Universidad Rey Juan Carlos—, compila imágenes inéditas que retratan el impacto del conflicto en la población civil del lado republicano.
Senn, nacido en 1901 en la comuna de Rothrist, Suiza, desarrolló una carrera marcada por su compromiso con los sectores más vulnerables. Durante la Guerra Civil Española, el fotógrafo colaboró con la organización humanitaria Ayuda Suiza a los Niños de España, documentando desde la evacuación de menores en el Madrid asediado hasta el dramático éxodo hacia Francia en enero de 1939 a través de Le Perthus. Según los investigadores Michel Lefebvre y Markus Schürpf, el fotógrafo evitó el efectismo bélico para centrarse en la dignidad de los retratados, utilizando ángulos que realzaban la figura humana.
El archivo de Senn, que consta de aproximadamente 100,000 documentos entre negativos y diapositivas, se encuentra actualmente en el Museo de Bellas Artes de Berna, tras ser donado por su pareja, Ida Marti. A pesar de su relevancia, Schürpf señala que el fotógrafo ha sido injustamente olvidado por la historia de la fotografía internacional, en parte debido a la falta de diarios personales y a la naturaleza contradictoria de los datos biográficos existentes.
La labor de Senn no se limitó a España; durante la Segunda Guerra Mundial, documentó las condiciones en campos de internamiento como Rivesaltes en Francia y los horrores de la ocupación nazi en Lyon. El fotógrafo, quien falleció en 1953 a causa de un cáncer de hígado, fue recordado en su época como un profesional de "corazón cálido y bondadoso", siempre alineado con los oprimidos. Su trabajo en España, país al que consideraba su "segunda patria", permanece como un testimonio fundamental de la tragedia humanitaria del siglo XX.


