El cineasta Gabriel Ramos ha decidido explorar las raíces de la cultura popular mexicana para abordar una de las crisis sociales más apremiantes del país: el feminicidio. A través de su más reciente proyecto cinematográfico, 'El desaire', el director busca traer a la actualidad la historia del corrido de 'Rosita Alvírez', transformando este relato tradicional en una herramienta de reflexión sobre la violencia contra las mujeres.
La película, que se posiciona como un ejercicio de memoria y crítica social, utiliza la estructura narrativa de la pieza musical clásica para exponer los peligros y las dinámicas de poder que derivan en agresiones letales. Con este estreno, Ramos pretende generar un diálogo necesario sobre la persistencia de estas conductas en la sociedad contemporánea, utilizando el cine como un vehículo para alertar a las audiencias sobre la urgencia de erradicar la violencia de género.


