CIUDAD DE MÉXICO. — El reciente fallecimiento del diputado federal de Morena, Zenyazen Escobar, cuyo cuerpo fue localizado en Veracruz, ha puesto nuevamente el foco en la violencia que ha afectado a diversos legisladores federales desde el año 2003. El hallazgo de Escobar ocurrió casi 21 meses después del homicidio de Benito Aguas Atlahua, quien, al igual que el legislador recientemente encontrado, representaba a un distrito en el estado de Veracruz.
Este suceso se inscribe en una cronología de muertes violentas que han impactado a la Cámara de Diputados a lo largo de los años. Entre los casos documentados en este periodo se encuentran los de José María Guillén Torres, Benito Aguas Atlahua, Gabriel Gómez Michel, Moisés Villanueva de la Luz, Francisco Rojas San Román y Héctor Melesio Cuén Ojeda. La recurrencia de estos hechos mantiene vigente el debate sobre la seguridad de los representantes populares en el ejercicio de sus funciones.
