GRANADA, España. — Maribel, una psicóloga de 53 años, ha compartido su testimonio tras lograr que su exmarido, el subinspector de la Policía Local Víctor G. B., ingresara en prisión el pasado mes de julio. La sentencia, que impuso una condena de 29 meses por delitos de violencia habitual y menoscabo psíquico, pone fin a un periodo de tres años marcado por el acoso constante y el quebrantamiento reiterado de las órdenes de alejamiento.
La pareja, casada en 1992, comenzó a deteriorar su relación tras el nacimiento de su segunda hija. Según relata Maribel, el comportamiento del agente se agravó notablemente a partir de 2017, cuando ella obtuvo un sobresaliente Cum Laude en su tesis doctoral. La sentencia judicial reconoce que, durante la convivencia, el acusado mostró conductas agresivas, golpeando mobiliario y manteniendo una actitud hostil hacia su esposa y sus dos hijas.
El punto de inflexión ocurrió en 2022, cuando Maribel decidió terminar la relación. "Le dije que recogiera sus cosas y saliera de mi casa… Entonces empezó el mayor calvario de mi vida", relata. A partir de ese momento, el agente utilizó sus conocimientos técnicos para vigilarla, instalando un localizador en su vehículo, inutilizando cámaras de vigilancia y entrando repetidamente en su domicilio. La sentencia también detalla el impacto en sus hijas, señalando que la mayor presenció violencia verbal desde su infancia y que la menor fue aislada por su padre en una vivienda sin comida ni teléfono.
Además de la condena actual, Víctor G. B. enfrenta siete causas judiciales pendientes relacionadas con Maribel y otras tres investigaciones ajenas a ella, vinculadas a una presunta organización criminal en la Policía Local de Granada. Maribel, quien ha trabajado como forense, critica la falta de respaldo institucional y señala que, aunque su profesión le permitió identificar la violencia, el proceso judicial resultó decepcionante. Actualmente, Maribel y sus hijas buscan retomar sus vidas, mientras el caso subraya la necesidad de abordar la violencia de género sin prejuicios de clase social.


