La integración de animales de compañía en la vida cotidiana ha dejado de ser una tendencia menor para convertirse en un factor determinante en el sector inmobiliario nacional. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el 69.8% de los hogares en México cuenta con al menos una mascota, sumando un total aproximado de 80 millones de animales de compañía.
Para la Escuela Superior de Diseño de Barcelona (ESDESIGN), este fenómeno ha obligado a replantear la funcionalidad, los materiales y la distribución de los espacios habitacionales. Según la institución, las mascotas ocupan un lugar cada vez más relevante en la dinámica familiar, influyendo en decisiones de compra que anteriormente se centraban únicamente en las necesidades humanas.
La tendencia hacia inmuebles 'pet friendly' no se limita al sector residencial, donde ya se incluyen áreas de recreación específicas para atraer compradores. El impacto se extiende a hoteles, centros comerciales y oficinas. Un informe de Purina destaca que el 74% de los dueños de perros estaría dispuesto a llevar a su mascota al trabajo si existiera la posibilidad, lo que ha llevado a las empresas a considerar esquemas de convivencia como parte de sus estrategias de bienestar laboral.
No obstante, el entorno urbano aún presenta retos significativos. La iniciativa Better Cities for Pets, impulsada por Mars, reveló que apenas cuatro de cada 10 dueños de mascotas consideran que sus ciudades están diseñadas adecuadamente para la convivencia con animales.
Ante este panorama, ESDESIGN señala que lo que antes era un atributo diferenciador, hoy se perfila como un requisito indispensable. Los nuevos estándares de diseño incluyen recorridos intuitivos, materiales de alta resistencia, soluciones de almacenamiento inteligente y áreas multifuncionales, buscando adaptar la vivienda a una realidad donde perros y gatos son miembros fundamentales del estilo de vida familiar.

