Para muchos pacientes, el objetivo principal de fármacos como Wegovy, Mounjaro y Ozempic es la pérdida de peso. Sin embargo, un efecto secundario inesperado ha captado la atención tanto de los usuarios como de la comunidad científica: una aversión marcada hacia el alcohol. Estos medicamentos, que contienen semaglutida o tirzepatida, imitan la hormona GLP-1 para suprimir el apetito, pero investigaciones recientes sugieren que también podrían alterar la respuesta de recompensa en el cerebro.
El doctor Christian Hendershot, de la Universidad del Sur de California, señala que estos fármacos podrían reducir los antojos de sustancias como el alcohol y la nicotina. En 2025, Hendershot publicó un estudio donde participantes con trastorno por consumo de alcohol mostraron menos interés en beber mientras seguían el tratamiento. De igual forma, un estudio de la Universidad de Colorado Anschutz indicó que los GLP-1 en pastillas redujeron los días de consumo excesivo en personas con trastornos leves a moderados.
Los testimonios varían. Lisa Rees, de 46 años, pasó de beber dos botellas de vino en una salida a ser incapaz de tomar "ni una gota más" tras un par de copas. Por su parte, Warren Thomas, de 45 años, notó que su tolerancia al alcohol se redujo a cero apenas 24 horas después de su primera dosis de Mounjaro a mediados de junio. No obstante, para otros como Faye Goodwin, de 20 años, el efecto ha sido disruptivo, provocándole náuseas y reflujo ácido que dificultan su vida social en la Universidad de Cambridge.
Aunque el profesor Russell Hearn, del King's College de Londres, recuerda que no existen recomendaciones formales para dejar el alcohol, destaca que reducir su consumo ayuda a eliminar calorías vacías, favoreciendo el objetivo de pérdida de peso. Mientras tanto, expertos como el doctor Darren Quelch advierten que, aunque los datos se acumulan rápidamente, aún se requieren estudios más amplios antes de considerar estos fármacos como un tratamiento oficial para adicciones, especialmente debido a efectos secundarios graves pero poco frecuentes, como la pancreatitis.


